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sábado, enero 17, 2009

Doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo...

Doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo
Doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo
Doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo
Doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo
(doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo)
(doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo)
(doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo)
(doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo, doo)
(doo)

Me encanta ese estribillo. Si alguien aún no lo reconoce aguante un poco y espere a que lleguemos a la parte del video.

En realidad, cuando conocí ésta rola no tenía ni -ponga la palabra que guste- idea de lo que decía, sólo me gustaba por lo pegajoso del estribillo. La escuchaba y me imaginaba a alguien caminando por la calle viendo hacia todos lados pero sin prestar atención a nada, sólo caminando y con todos volteando a verlo. Lo ponía en época: los años setenta. Lo vestía: camisa psicodélica, pantalones un poco acampanados -de los que yo jamás usaría-, zapatos con un poco de plataforma y peinado a la moda. Es más, me imaginaba tomandolo con una grua desde lo alto, primero en top shot y luego haciendo un travelling hasta terminar con la cámara frente al sujeto haciendo un medium shot. Cosas que uno imagina cuando escucha la música y sólo se deja llevar por el ritmo sin conocer lo que dice la canción en realidad. Años después descubrí la historia que contaba la canción. Luego, esta semana, el lunes pasado, me desperté con la tonadita y he andado dododeandola todos estos días. Así llegamos a hoy. Estuve buscando la página en la que hace años encontré el por qué de la rola, pero no la encontré. Sabía ya a grandes rasgos que hablaba de personajes peculiares, pero jamás me aprendí los nombres, sólo recordaba el por qué de Joe.
Encontré este post que habla del background de la rola, es muy similar a lo que leí en primera instancia. Correcciones, objeciones y demás aclaraciones serán bienvenidas.

Quién es quién en 'Walk on the wild side', de Lou Reed

Y ahora...

jueves, noviembre 13, 2008

Satellite of love

1994
Andaba por la secu, en segundo año. Aún no comprendía mucho de lo que pasaba a mi alrededor, me preocupaba más el acné y tener los tenis adecuados para la echar la reta de basket.
Fue el año que hizo su aparición el EZLN. Pero no aún eras un niño, no le dabas importancia a esas cosas. Chiapas queda muy lejos de la ciudad, tú debes de preocuparte por pasar a tercero, jugar botella, besar a todas las niñas posibles, leer lo que se dice en el chismografo de ti y de la niña que te gusta en el momento. Marcos es sólo un señor que se pone una mascara y le da por alborotar la vida tan tranquila de un país en el que nunca pasa nada.
Es más chido escuchar 97.7 que las noticias, más divertido ver la tele que leer los periódicos. Es más divertido leer Los tres mosqueteros o alguna comedia de Shakespeare que leer Proceso.

1995 Omitido de momento.

1996
La prepa. Por ahí rondan algunos prefectos, yo nunca los vi. Nadie te dice que no debes de estar en el patio o que debes de entrar a clases. Si quieres puedes no entrar e irte con los cuates a cualquier lado. Ya no escuchas 97.7, ahora escuchas Radioactivo. Hay vida más allá de los besos.
Me gustaba desvelarme haciendo algunas tareas, leyendo o conectandome a la incipiente red por las noches. Era la hora en que el teléfono estaba desocupado y uno se lo podía adueñar, era la era del modem de 56k. Fue entonces que descubrí el motivo de éste post: Jordi Soler (ver aquí y aquí). No voy a chutarme aquí un discurso panegírico, sé que habrá a quien le guste y a quien no. Pero a mi, en ese tiempo me capturó su forma de hacer radio, desconocía que era escritor. Me gustaba que leía poesía, autores que hasta ese momento desconocía. Escuchaba los poemas y luego en una libreta, en una hoja en blanco, en los bordes de la libreta de apuntes a la mano, escribía los nombres que iba soltando día a día y luego me ponía a buscar en la red algo de lo que él mencionaba. Después de todo, había vida en la red más allá del ICQ. Pero si algo me gustaba y me caía bien de su programa, eran dos detalles: el pozo de los deseos y la despedida. El primero por que era un ejercicio muy creativo e inocente. Jordi Soler recibía una llamada, escuchaba el deseo y luego tiraba una moneda al pozo de los deseos, todo esto bajo la condición de que el deseoso se la retribuyera mediante un giro postal, cosa que me parecía en suma romántica. La despedida, por otro lado, tenía una peculiaridad: siempre se cerraba el programa con el mismo tema. Hacía esto con un romanticismo que me estremecía, con inocencia, lleno de buenas intenciones. Por desgracia, y no sé por qué otras razones no se ha podido concretar la finalidad de aquella oración de cierre de programa. Despedía el programa poniendo al aire Satellite of love y la intención que perseguía era conseguir la llegada de la paz definitiva a la zona de conflicto chiapaneca, la resolución de aquella lucha. Creo que Soler es un romántico y yo comparto con él. Más allá de las razones políticas, de los problemas y todo lo que haya que solucionar y las asperezas que hay que limar, creo que es importante que se llegue a una sana resolución y creo que por ahí iban las intenciones y deseos de Jordi Soler al dedicarle Satellite of love a esta causa, a su resolución. Y si estoy equivocado o mi visión es corta, pido a quien corresponda que me la aclare.
Por el momento, y siguiendo la romántica costumbre de Jordi Soler, despediré este post con el bello trabajo del Señor Lou Reed, deseando, al igual que él lo hacía, que llegue la paz de nuevo a tierras chiapanecas... y a todo el país y a todo aquel que la necesite.



Saludos y buenos deseos al Sr. Jordi Soler. Extraño su compañía radiofónica en mis noches de desvelo como hoy.