miércoles, noviembre 18, 2009

Hace tiempo

Hace tiempo esto hubiera sido diferente, pero no exiten los hubiera. Tengo frio, mis dedos están un poco tiesos. Hace tanto que no escribo que me es difícil recordad la posición de cada tecla sin voltear a ver de reojo el teclado. No he estudiado ni practicado nunca la mecanografía, pero luego de horas de escribir ensayos, reportes de lectura y otras muchas tareas para la universidad uno va desarrollando esa facultad de ecribir casi tan rápido como una secretaria ejecutiva, salvo que uno sólo termina utilizando unos cuantos dedos, más de dos, pero menos de diez.
Digo que esto hubiera sido diferente hace tiempo. Sin horario de oficina que cumplir, sin compromisos adquiridos implicitamente. Pero las cosas cambian. Uno crece. Le da flojera escribir de nuevo. Hace mucho que no hago un cuento o un poema malo de aquellos que no tienen rima ni métrica y que parecen salir de un porro de mala mota. Ni fumo mota ni me meto coca. Sólo bebo vodka. Sólo bebo whisky. Sólo bebo cerveza. Sólo no escribo cuando no tengo ganas. Y hoy tengo ganas. Pero la puntuación y la semantica hoy me dan flojera y todas esas reglas contenidas en el Maqueo que tanto repetí en la prepa me dan flojera. Antes me saltaba las reglas de redacción porque creía que algo bueno saldría. Luego leí a Gazapo y ¡sorpresa! Alguien pensó lo mismo que yo mucho antes y mucho mejor y a alguien se le ocurrió que a eso se le conocería como la literatura de la onda. Recuerdo a Menelao y compañía. Pienso: Nunca he ido al Sanborns de La Fragua, ¿Existe? Hoy me quedé pensando: Por qué las Facultades se llaman Facultades. Fui al diccionario, ese libro que lo sabe todo y lo que no... seguro sale en la siguiente edición. Esto fue lo que leí:
4. f. Cada una de las grandes divisiones de una universidad, correspondiente a una rama del saber, y en la que se dan las enseñanzas de una carrera determinada o de varias carreras afines.

5. f. Local o conjunto de locales en que funciona dicha división de una universidad.

6. f. En las universidades, cuerpo de doctores o maestros de una ciencia. La Facultad de Medicina, de Filosofía

~ mayor.

1. f. En las universidades se llamaron así la teología, el derecho y la medicina.

Cosas que uno da por obvias pero que nunca se pregunta a fondo el por qué. Sólo están ahí, como yo, como tu, como ella, como ellos. Y nadie se preggunta el por qué de estar ahí o allá, sólo están.

Pero decía que esto hubiera sido diferente hace tiempo, en el tiempo en que no debíamos ir a otra parte que no fuera a las canchas, a la secu, a las tardes de Caifanes y juego de botella, a pasar el tiempo frente a la paletería mientras bebiamos un agua de orchata o jamáica o limón o fresa o frutas.

Hace tiempo que pienso en un personaje. Lo busco y no lo encuentro. Pero ya comienzo a imaginarlo. Cosa de que llegue. Ojalá llegue a tiempo y no suceda como cuando llevas prisa y la puerta del metro se cierra justo en el momento en el que te disponías a dar el paso para entrar en el vagón.

Música:


miércoles, octubre 21, 2009

Y entonces...

Triste pero cierto, despiertas y te das cuenta de que ya no tienes diez y siete. El siete me gusta. Va después del seis. No es número perfecto pero me gusta. Significa que ya has pasado el seis y más adelante que ya pasaste el diez y seis y luego que ya pasaste el veinte y seis y luego que ya pasaste el treinta y seis y... El seis también me gusta. Pero a esa edad no eres consciente de lo que es tener la edad perfecta. Tener seis creo que puede ser perfecto. No debes de preocuparte por más que no sea que te ganen tus canicas o que te regañen por llegar con los pantalones rotos por andar brincando bardas y trepando árboles. Igual la caries es un problema, pero sabes que no va a durar, que mudarás de dientes y todo será fenomenal.
Tener diez y seis también es chido. Aún no tienes diez y ocho, pero ya dejaste atrás los diez y cuatro y los diez y cinco. Eres un puberto, pero ya no cualquier puberto. Seguro ya fuiste chambelan y ya sabes que no lo volverás a ser a menos que la niña de los diez y cinco este muy guapa y... Tampoco tienes diez y ocho, así que aún tus obligaciones no son tan grandes. Incluidas las cívicas y las legales.

Entonces, sucede que volteas, haces cuentas y te das cuenta de que ya pasaste el veinte y seis y que también el veinte y siete está allá atrás y que deberán pasar nueve años más para que llegues al próximo siete de tu vida y las preguntas entonces comienzan a salir, pero más que las preguntas, buscas respuestas claras y concisas a preguntas tan triviales como el ¿cuándo? Y te das cuenta de que debes de comenzar a aterrizar todo aquello que hasta ahora has estado planeando a ratos en algún rincón oculto de tu cabeza.

¿No fue ayer cuando se estreno Trainspotting?





Es odioso que desactiven la opción de "insertar" por solicitud en el video que deseas insertar en tu post, ¿que daño les hace?, maldigo a emi.

jueves, octubre 15, 2009

Mi vida en la radio

Y ahora vuelvo al aire. No literalmente. Pero vuelvo. Recuerdo la primera vez que pise una cabina de radio. Tendría yo unos... seis o siete años. Fue en los ochentas, para que ubiquen más o menos que onda. Recuerdo que mi madre sintonizaba en la radio de casa, una vieja consola que ya contaba con fm, una estación llamada "Radio Infantil", con una locutora que se llama... si no mal recuerdo Martha Susana. Del segundo nombre no estoy muy seguro, pero del primero si. Y programaban "El niño robot" y otras rolitas super suaves para antes de irse a la primaria. Luego, desaparecio. Mi mamá se mudó a Radio variedades y luego seguí creciendo. Descubrí Wfm, luego Radioactivo, Alfa, 97.7 y ¿luego? Pues también estaba Orbita. Pero los intereses van cambiando. Uno busca otras cosas y, no sé si de buena o mala forma, uno se va haciendo cliente de noticieros como el extinto de Gutierrez Vivó, Carmen Aristegui -antes de su excomunión de televisa radio-. Y como ya te levantas temprano para ir a la universidad, pues quieres estar de buen humor y le pone a Toño Skinka y su muchedumbre. No soy extremista. Por eso no me chuto a Mariano, pero he de confezar que un par de veces, a causa de alguna maniobra extraña al volante en hora pico, mientras esquivas un micro adelante, un taxi a la izquierda y una señora con niños en la Van intentando maquillarse y contestar el móvil a la derecha, he tenido que dejarle a Mariano por algunos minutos. Casi me ha seducido con su voz de terciopelo pero... me resisto. Aunque admiro su aguante ante tantas horas al micrófono y el buen equipo de producción que debe de tener el muchacho. No es cosa fácil estar todos los días al aire tantas horas. Una cosa es que no sea de mi gusto y otra que no respete su trabajo. Y creo que hace bastante bien su chamba, por algo vende como vende.
Ahora parte de mis mañanas las ocupa "El explicador" con Enrique Ganem. Y antes de eso, el zapping hace lo suyo y voy de Alejandro Cacho a Aristegui, pasando por Mix. Reactor no me gusta tanto, me agradaba escuchar a El Golfo por las mañanas, ese, era su horario. Amable, tranquilo, relax. Pero es mi opinión contra la de muchos seguramente. Opus es rica, por las noches en que voy de regreso a casa. Y por noches digo noches noches, pasadas las 12, que más bien serían como mañanas. Horizonte, lo mismo que Opus. Es más, de repente me da por poner Amor 95.3. Cuando anduve haciendo pininos ponía la de casa, pero esa no se oye muy bien a todas horas ni en todo lugar y y bueno... la dirección. Pero es un buen intento, aunque si a esa escala nos vamos... pues no hay, Ibero la dejo muy muy atrás a mi criterio. Los del Poli deben de hacer algo bueno con esa frecuencia, pero todo sabemos como es la burocracia, los elefantes blancos y las buenas intenciones. Ahora navego en una leyenda. Me gusta. En cierta forma crecí con ella y con el Fonografo. Ahora recuerdo algo...

Mi amigo el chamaaaan me dijo...

jueves, septiembre 10, 2009

Quién sabe que es la semiótica...



Apenas he comenzado a involucrarme de "a deveras". Antes creo que sólo tuve un paseo entre vitrinas donde el guía nos decía "Y por ahí está la vitrina que contiene Mitologías de Barthes" y más allá guardamos algo que escribió un tal C. S. Peirce. ¡Ah! Y más allá hay algo de Saussure. Pero hasta ahí. Nada de meter las manos al motor y ver como funcionaba o por qué de repente no jalaba, dónde se le ponía el aceite y las bujías y el refrigerante... Pero ahora eso está cambiando.

Si se interesan en saber sobre semiótica y sobre que trata todo esto, visiten www.amesve.org, aunque den un poco de chance, ahorita sólo hemos puesto lo que sería el equivalente a esos plásticos negros que ponen en las obras cuando están en curso, esos plásticos que indican que "adentro se está trabajado" pero hay que esperar un poco más para ver en qué, a menos que se sea de los aventados que la curiosidad empuja a que vean por algún resquicio.

Como sea, vayan poniendo esta dirección en su imaginario personal: www.amesve.org

miércoles, agosto 19, 2009

Se imaginan...

tener que cargar con cuatro u ocho de estos (ya ni digo del ipod de máxima capacidad) para poder esuchar tu música!

Yo tengo algo modesto, un reproductor mp3 de 8 Gb, y no me imagino cargando ocho de estos.

Quizá es porque ahora los Gb han comenzado a devaluarse y por eso los hacen cada vez más pequeños y, ¡más baratos! Antes... ¡Antes sí que eran grandes y costosos!




me volé la foto de aquí.

jueves, agosto 13, 2009

Mar Adentro

Mar Adentro
Por Ramón Sampedro

Mar adentro,
mar adentro.

Y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.

Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo,
es como penetrar al centro del universo.

El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.

Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras
'más adentro', 'más adentro'
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.

Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.

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No he podido sacar la pluma del tintero. Al menos no con la certeza y la inspiración que desearía. Me doy la vuelta por otros blogs y veo como el modo de uso de la lengua cada vez es más light y me resisto. Hay días que desearía poder escribir con esa ligereza. Sin preocuparme de usar el sufijo, la preposición y la persona indicada. Sin tener que recurrir a cada línea al diccionario y debatirme entre decir "el agua" o "la agua" (discusión de sobra comentada, era por da un ejemplo simple, así, sin más). Llevo meses sin poder hacer una reseña. Me quedé varado, que es peor que estar al pairo. Al menos así lo creo, así lo siento. Luis: lejos. Daniel: lejos. Uriel: lejos. Hace días que no bebo una cerveza con buena compañía. Beber una cerveza y luego otra y luego otra hasta que el Sol nos ciegue de nuevo la visión. Así no es lo mismo.

Mientras, busco sitio en este vida minificcionada. ¿Qué hacer? ¿A dónde ir? Hay una parte de mi vida que aún no cuaja. Esto es como un banquete mal combinado siento yo. Es como beber vino inmediatamente después de haber mordido una lechuga y un tomate rojo.

¿Les he dicho ya que conocí hace tiempo a Rogelio Guedea, que me subí a su tráiler e hice su ruta en sólo doce horas efectivas, sino es que menos? ¿Qué aún le debo mi opinión? Y no es que no quiera dársela. Es que estoy varado. No sé que decir, no sé como comenzar. Su texto me llevo en tantas direcciones, subí y bajé del tráiler y volví a subir y volví a bajar y... Es la fecha que me sigo subiendo y bajando. De repente lo tomo y lo leo, dos, tres, cuatro cuartillas, un capítulo. Me voy y regreso y de va de nuez. Lo tengo a la mano siempre, por si tengo que ir a una encerrona en el cuarto de "al fondo a la derecha", y lo leo con calma y premeditada parsimonia. Lo leo en voz alta y me imagino siendo yo quien va de arriba-abajo haciendo el recorrido. Me imagino siendo yo quien esta parado frente a un escritorio del MP; quien está parado ahí viendo como le meten de plomazos al chamaco aquel; quien carga la guitarra y se sienta junto al hombre que no es hombre. Y recuerdo entonces la parte que escuche de propia voz de Rogelio y más me dan ganas de volverlo a leer. Hay tanta madeja de donde sacar hebra en esa novela. Creo que bastaría que le mandase un correo en blanco, tan solo con un punto como contenido y que en el subject dijera "Me gustó". Y va de nuez la vida resumida. Zavala diría que esa opinión es valida. Valida de acuerdo con el humor que se cargue en ese momento. Pero a mi ese tráiler de Guedea me deja siempre tan de buen humor que un me gustó no bastaría. Tiene tantas escenas, escenas vividas que parece que uno esta ahí, parado entre todos y cada uno de los personajes casi tocándolos, escuchando sus tonos de voz y viendo sus gestos, sintiendo su mirada. Y entonces ahora, sería necesario que les contase la historia, que les dijese quién es Abel Corona, dónde vive, a qué se dedica, qué es de su vida. Pero eso no es nada fácil. No de oídas. Sería como jugar al teléfono descompuesto. Debo de hacerlo, sí. Pero no será hoy. Antes debo de terminar de asimilar, de conducir por enésima vez el tráiler y sólo así, talvez, pueda hacer una reseña decente. Mientras eso no pase, les dejo una probada del tráiler de Roguelio Guedea: www.rogelioguedea.com. Yo, debo de ir al cuarto de al fondo a la derecha.


miércoles, agosto 12, 2009

La vida minificcionada

Un mensaje: 120 caracteres (promedio).

Un twitazo: 140 caracteres.

Augusto Monterroso empleo sólamente 51 caracteres (contando espacios, 45 sin contarlos) para relatar la historia de alguien a quien algo paso y Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

¿En cuántos caracteres cabrá la vida? A final de cuentas, creo que la vida se resume en un epitafio.

Lo cierto es que en estos días la vida se he minificcionado. Todo se resume. Un CV, un resumen. Un historial académico, un resumen. Un informe, un resumen. Un reporte, un resumen. Una reseña, un resumen. Julio Cortazar decía en Rayuela que la vida es una tura. Quiero pensar que dijo eso partiendo de la tura como un sufijo. Y si ese fue el caso, podríamos decir que vamos armando nuestra vida de sufijos. ¿Será?
Pero aún queda la otra posibilidad. Quizá haya dicho que la vida es una tura partiendo del significado de tura, que es la acción o efecto de turar y turar no significa otra cosa que durar mucho. En tal caso, si la vida es una tura, la vida dura mucho o, en su defecto, quizá la vida sea eterna. Cuestiones de filosofía que ahora me vienen a la cabeza a razón del estomago vacio. Pero, aún así, si ese fuera el caso, siempre habría la forma de poder resumir la vida, así lo hemos hecho, así lo hacemos, así vivimos. ¿Cómo te fue? R. Bien (un resumen). Sólo la opción B.-Mal, no se puede resumir, pues siempre es seguida de un ¿Por qué? Que es seguido de toda la historia del día y/o argumentos que justifiquen el que nos haya ido mal. Y, aún así, siempre podemos resumir dicha situación contestando con una respuesta de tipo C.-No quiero hablar de ello.

De la pluma en el tintero


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