lunes, abril 20, 2009

Terapia

tensar:

(Del lat. vulg. *tensāre, der. del lat. tensus, part. pas. de tendĕre, tender, desplegar).

1. tr. Poner tenso algo.


Regularmente uno comienza a sentirse tenso, pero es el último en enterarse, todo mundo alrededor se da cuenta de la transformación menos el que la vive, al menos no lo nota hasta que ya es demasiado tarde para evitar la explosión.

Me suele pasar. En especial cuando no voy a terapia. Ir a sentarse a un consultorio con alguien que te haga hablar, te haga cuestionarte y comenzar a sacar eso que traes dentro y te está provocando el malestar... definitivamente no es lo mio. Entonces... no me gusta la terapia. Creo muy poco en los psicólogos. Para algo sirven, de eso no hay duda, de lo contrario no existirían. De hecho, tengo algunos amigos y conocidos psicólogos. Pero les digo que por ellos mismos podrían llegar a formar un círculo económico, basta con que uno de ellos tenga un paciente para que todo comience. El psicólogo trata al paciente, pero puede que se quede con esa "vibra" en él y éste a su vez busque liberarla... y va con su psicólogo, así pasa la "vibra" del paciente y la que se ha creado en él al otro psicólogo y entonces este nuevo psicólogo debe de ir a ver a otro y este otro después tendrá que ver a otro... se hace la cadena. Obvio va entendido que el dinero que el primero recibe comienza a circular y a mantener a uno y a otro y a otro y a otro. Quizá haya que hacer un ajuste, dado que cada psicólogo tendrá un paciente primero que desencadene la reacción... pero esos son detalles, confío en que hayan captado la idea.

A mi me gusta causar reacciones, pero no de este tipo. Por eso, no voy a terapia. Por eso, no tengo un psicólogo. A cambio conseguí que una mujer me invitara a salir una vez y luego lo hiciera otra y luego otra y ahora de vez en cuando hablamos de cosas trascendentales. En ocasiones hasta hago algún buen chiste que ella me festeja con una sonora carcajada. Eso, es más divertido que ir a terapia.

Yo no voy a terapia. Yo corro. Como los cobardes. Y hay una hora en la que soy muy cobarde, no tanto como otros, pero lo soy. Hay unos más cobardes que yo que tienen el descaro de rebasarme. Eso no me gusta y corro más. Alguna que otra vez los alcanzo, otras les mantengo el paso y algunas otras hasta me lleno de un poco de valor y me vuelvo más cobarde que ellos y los rebaso. Todo depende de que tan cobarde sea el que me ha rebasado... y, obvio, de mi condición física, la cual en estos días no es muy buena. He estado parado desde enero. Eso de terminar la tesis no se lleva con el buen entrenamiento diario. Hay quienes lo logran, no lo dudo. Mis respetos a ellos. Yo debí de enfocarme en la tesis. Deje de entrenar.

Hoy, después de semanas de no calzarme los trainers, al fin pude ir a correr. Estuve al borde la explosión, pero cinco mil metros hicieron el milagro. Contuvieron la pre-explosión y desarmaron la bomba. Como un equipo swat antibombas.

El Zen fue parte de la terapia, es una maravilla lo que ese gadget puede hacer por uno. Y aquí debo decir que la mujer que me invitó a salir una vez y luego otra y luego otra y con la que de vez en cuando tengo conversaciones trascendentales fue quien lo puso en mis manos.

La run-list quizá es un poco... eclectica, pero funciona: Blue orchild, Siren, Zoom, Beber de tu sangre, Ni tú ni nadie, Sunshower, Succes, Persiana americana, Ya ves, En algún lugar y la estelar de esta ocasión: Sin documentos.

A la mujer de las pláticas trascendentales.

Ay vamos

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y quiero ser la única que te muerda la boca... y quiero saber que la vida contigo no va a terminar...

the lines on my face dijo...

chale con la tensión, yo me tenso muy fácilmente, me molesta mucho, y ni el ejercicio me lo quita a veces... es muy feo, y de verdad que me frustra mucho... muy buenos 5km... yo no he podido correr tanto últimamente, falta de tiempo, enfermedades, cansancio... me da coraje y me tenso, jajaja... saludines